Senasa refuerza controles y prevención para evitar el ingreso del Pequeño escarabajo de las colmenas, una amenaza regional que pone en riesgo la apicultura argentina
Pequeñas, laboriosas, imprescindibles. Las abejas sobrevuelan campos y montes cumpliendo una misión silenciosa pero vital: polinizar las flores que dan origen a buena parte de los alimentos que llegan a nuestras mesas. Además de este rol ecológico insustituible, son protagonistas de una actividad productiva que en Argentina tiene gran peso: la apicultura.
Por eso, cada 20 de mayo, en el Día Mundial de las Abejas, se renueva el llamado para sensibilizar, promover y favorecer acciones para protegerlas. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) recordó en esta fecha la importancia de mantener activos los controles preventivos en todo el territorio, con especial atención a una amenaza que preocupa desde hace años: el Pequeño escarabajo de las colmenas (PEC), una plaga detectada en países vecinos que aún no ingresó al país, pero que mantiene encendida una alerta sanitaria desde 2016.
La medida, vigente a través de la Resolución 302, se fundamenta en el alto riesgo sanitario que representa la presencia del PEC en Brasil, Bolivia y Paraguay. Su ingreso a Argentina podría causar “graves daños productivos y comerciales a la cadena apícola”, advirtió el organismo. La posibilidad de que este escarabajo afecte las colmenas locales pone en riesgo no solo a las abejas, sino también al estatus sanitario del país y a su lugar como uno de los principales exportadores de miel del mundo.
